Las calles de la antigua villa de San Agustín de las Cuevas

Salvador Padilla Aguilar / Consejo de la Crónica de Tlalpan

Este apartado tiene por objeto rastrear los nombres que otrora tuvieron las calles de la antigua villa de San Agustín de las Cuevas. El proyecto tuvo carácter educacional ya que permitió al pueblo tlalpeño recobrar su memoria histórica a través de esos nombres. Se recuperó la etapa indígena de Tlalpan, que data desde antes de la llegada de los españoles; su memoria colonial y mestiza de 480 años; la era de los conflictos post-independentistas y los derivados de la instauración del II Imperio. Esas etapas históricas se reflejan necesariamente en la historia de Tlalpan y en los nombres de sus calles.

En términos generales, la nomenclatura de las calles tlalpeñas tiene dos grandes divisiones: nombre en náhuatl y nombres en lengua hispana, la mayor parte de los cuales rememoran hechos históricos, sobre todo, de la época de la guerra de Independencia.

Nombres en náhuatl

Subsisten en Tlalpan algunos nombres con musicalidad náhuatl que hablan del pasado indígena del lugar: Ximilpa, Aguacatitla, Chilapa, Xocotla, Jojutla, Tezoquipa, Limantitla, Naranjatitla. Se recuperó, además, del olvido el bellísimo nombre de Ocozotla para una parte de la actual calle de Magisterio Nacional.

Entre los nombres en español, los nombres de la época de la Independencia

Dentro de los nombres en lengua española, destacan, sobre todo, los que rememoran facetas de nuestra historia, sobre todo la guerra de Independencia. Las fuentes históricas revelaron, por ejemplo, que ciertas calles, como Hidalgo, Morelos, Galeana y Congreso ya se llamaban así desde 1827 en la euforia política de ese año. De ahí la dificultad de encontrar su nombre anterior, indígena o colonial. Se detectó la existencia en esa época de calles como la del Padre Torres o la del patriota tlalpeño José Quijada, héroe durante la guerra de Independencia, mas ha sido imposible hasta el momento precisar su ubicación.

Tezoquipa. Por esta calle bajaba el agua procedente de un manantial de Santa Ursula Xitla. La gente tenía que saltar a fin de alcanzar los escasos terrones secos y evitar así mojarse los pies. El nombre de la calle tiene el significado de lodazal o más literalmente en el lodo pedregoso de [te(tl) piedra, zoqui(tl) barro y -pan encima de]. Hacia 1930, esta calle tuvo otro nombre relacionado con el agua, Los Lavaderos, debido a los que estuvieron instalados hasta principios de los setenta en el predio de Congreso 50, donde hoy están algunas oficinas de la delegación y las oficinas de administración del agua.

Xocotla. Significa abundancia de frutos. Posiblemente su nombre se deba a que, todavía en la década de los treinta, a lo largo de la acera sur del callejón, había un gran terreno donde abundaban los árboles de zapote blanco.

Ximilpa. Don Justo Olmedo, antiguo vecino del barrio de San Marcos, afirma que la calle siempre ha tenido el nombre actual, pero añade que era conocida por el pueblo como Aguacatitla (aguacatal), debido a que allí existía gran cantidad de árboles de esa fruta. El profesor Samuel Guerrero y Reyes, vecino de esa calle, menciona que las escrituras de su casa registran el nombre de Aguacatitla. Ello confirma que este nombre fue aceptado por las autoridades prediales, incluso como nombre oficial, en alguna época del pasado. Algunos vecinos, conocedores de lo anterior, han puesto placas en sus puertas donde registran, bajo el nombre oficial, el que registran sus títulos de propiedad, Aguacatitla. En un conjunto habitacional, en las esquina de Juárez con Ximilpa, se encuentra el célebre oratorio de Amaxalco, bella construcción ornada con materiales y motivos indígenas.

Jojutla. Hacia 1930 tenía el nombre oficial de Buenavista. Sólo era una cuadra, la que va de Magisterio Nacional a Congreso. En la esquina con Magisterio Nacional estuvo, hasta los setenta, el establo Buenavista. No ha sido posible precisar si la calle tuvo tal nombre debido a la existencia del establo o si fue éste el que robó el nombre a la calle. Como en el caso de Ximilpa, es posible que el nombre de Jojutla haya permanecido en el ánimo popular en coexistencia con el nombre oficial hispano hasta que el nombre náhuatl terminó por imponerse.

Limantitla. Según don Fernando Rodríguez, esta calle se llamaba Labores de Tlalpan alrededor de 1920. Esto es explicable ya que la zona agrícola, al sur de la calle San Marcos, desde el panteón hasta el local de Pollos Río, en Insurgentes, se llamaba de esa manera y colindaba con la zona detrás de la Clínica San Rafael que tenía entonces el nombre de Labores de Santa Ursula.

Chilapa. Su nombre significa río de chiles. Don Fernando Rodríguez informa que, en algún lugar frente al oratorio de Amaxalco, existía un manantial que llegó a ser causa de disputas entre los vecinos del lugar por el derecho a sus aguas. Algunos vecinos aseveran que en algunos terrenos del lugar había matas silvestres de chile, de donde pudo haberse originado el nombre actual de esa calle.

Niño Jesús Tlapixca. Toma el nombre del camino que conducía al rancho del Ojo de Agua del Niño Jesús (o de Tlapixca). Dicho rancho se encontraba por el rumbo de la actual calle Tezoquipa, entre la calzada de Tlalpan y el viaducto Tlalpan. La parte de dicha calle que va de Matamoros al hospital psiquiátrico Fray Bernardino Alvarez, entre el parque del mercado de flores y Banca Serfín, ahora conocida como Allende se llamaba, por lo menos hasta 1929, Niño Jesús. Era, como La Santísima, una calle en L.

Tlalnepantla. Se ubica en la actual calle de Allende, entre Juárez y Madero.

Otros gentilicios de origen náhuatl. En la vecina colonia Toriello Guerra, se adoptaron los siguientes nombres en mexicano: Tepepan (sobre el cerro), Tetitla (pedregal), Coscomate, Chimalcoyoc, Xontepec, Ajusco, Coapa, Cuitláhuac, Cuauhtémoc y Moctezuma. Además, se conserva el nombre de Tetlameya para una colonia colindante con la Toriello Guerra.

 

 

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