En la fotografía principios del siglo pasado (años 20´s) podemos observar la fachada de cantera de la casa chata la cual no tenia su característico portón de madera sino una gran barda de tabiques que inhabilito la entrada a este lugar durante los muchos años que se encontró abandonada a finales del siglo XVIII y principios del XIX hasta que fue acondicionada como museo de charreria del cual fue sede hasta 1960. 

Al pie de la imagen podemos encontrar la leyenda “Una calle en Tlalpam” -Edición Domínguez-, bajo este nombre en los años 50´s del siglo pasado se reeditaron un sin numero de postales de imágenes de principios de siglo.

La Casa Chata.

Se encuentra ubicada en la esquina de Hidalgo y Matamoros. Es un edificio de una sola planta. Posiblemente fue construido hacia mediados del siglo XVIII. Debe su apelativo al hecho de que el acceso a la edificación tiene una forma ochavada, muy similar a la del edificio que, en la capital del país, fue sede del Tribunal del Santo Oficio de la Inquisición y después Escuela de Medicina de la Universidad de México.

Dada la similitud en el diseño, algunas investigaciones concluyen que el arquitecto Pedro de Arrieta, constructor de aquella original casa, también intervino en el diseño y construcción de la Casa Chata. En su parte posterior, donde hoy cruza la calzada de Tlalpan, la casa tenía jardines y una huerta que le fueron cercenados por razones de utilidad pública para la construcción de la avenida mencionada en 1940.

Algunas versiones afirman que la función inicial de la casa era la de aduana de recaudación del quinto real. La tradición tlalpense le atribuye usos posteriores diversos: seminario protestante y efímero cuartel zapatista.

En ruinas durante largos períodos, fue declarada monumento nacional en el año de 1932. Hacia 1941, fue entregada a la Dirección de Monumentos Nacionales para su reconstrucción. En los cincuenta, don Luis González Obregón la acondicionó para albergar el Museo de la Charrería, que duró allí hasta que fue trasladado a la avenida Izazaga. Desde 1980 a la fecha, sus instalaciones albergan el Centro de Investigaciones y Estudios Superiores en Antropología Social del Instituto Nacional de Antropología (CIESAS). Es una casa primorosamente restaurada. Solicite permiso para visitarla. Vale mucho la pena.

Fuente: Consejo de la Crónica de Tlalpan A.C. / Salvador Padilla

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