El Nevado es una zona donde gran parte de la tierra es de propiedad privada y sus habitantes viven de ella.
Foto: archivo

Esther Díaz / Reforma

Ciudad de México  (4 octubre 2013)
Ante la polémica suscitada por el reciente cambio de estatus del Parque Nacional Nevado de Toluca a Área de Protección de Flora y Fauna, José Warman, director de Espacios Naturales y Desarrollo Sustentable A.C., sostuvo que, lejos de ser perjudicial, la modificación podría traer grandes beneficios.

Warman, que desde hace más de dos décadas trabaja en la conservación de los recursos naturales de México, señaló que la figura de Parque Nacional es vieja y sólo aplica para áreas de tamaño muy reducido y con poca población y, sin embargo, el Nevado es una zona donde gran parte de la tierra es de propiedad privada y sus habitantes viven de ella.

“El Parque Nacional dejó de ser compatible con la realidad. En el Nevado de Toluca tienes 10 mil gentes adentro. ¿Qué haces, las sacas?”, cuestionó.

“El decreto que lo declaraba Parque Nacional no dice qué superficie tiene el Nevado, no dice qué se vale y qué no, no hay uso prohibido o permitido, no hay modalidades como las Unidades de Manejo Ambiental. Sin embargo (con el estatus de Área de Protección de Flora y Fauna), ya hay una superficie definida, que son como 54 mil hectáreas, ya dice dónde se puede hacer tal cosa y dónde no”.

Además, defendió que, con la nueva figura, a partir de ahora probablemente se podrá trabajar más con las comunidades.

“Los de Gobierno que querían trabajar con ellos tenían las manos atadas, porque el marco legal no se lo permite. No puedes promover ganadería sustentable ni manejo de bosques en un Parque Nacional, pero en un Área de Protección de Flora y Fauna, sí”, dijo.

Y ahondó en la idea de que, cuando los habitantes de un área protegida tienen en ella actividades económicas, como el trabajo en la milpa o el ganado, éstas son contrarias al concepto de Parque Nacional.

“En el Nevado la mayor parte de la tierra es propiedad privada, y que la zona sea Parque Nacional entra en conflicto porque no se le puede prohibir a la gente que tenga vacas en un predio que les pertenece”, sostuvo.

Un poco de historia

Según Warman, hasta 1995 las Áreas Naturales Protegidas (ANP) eran “reservas de papel”. Sin embargo, a partir de la creación de la Conanp, a estas reservas se les empezó a dotar de un personal dedicado a conservarlas y un presupuesto.

“El mero decreto es una declaración de buenas intenciones, pero no basta para conservar. Conforme ha evolucionado México, y con el aumento demográfico, resulta que en muchas reservas hay gente que vive adentro. Y tienen derechos agrarios, sobre la propiedad, son ejidos, comunidades, comunidades indígenas…”, explicó Warman.

“Lo que tienen que hacer los administradores de las ANP es trabajar con la gente. Pero, para ello, hace falta un marco regulatorio adecuado”.

De acuerdo con la Conanp, actualmente hay 176 ANP divididas en Reservas de la Biósfera (41), Parques Nacionales (67), Áreas de Protección de Flora y Fauna (37), Santuarios (18), Áreas de Protección de Recursos Naturales (8) y Monumentos Naturales (5).

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