Planeta Tlalpan Núm. 82, agosto 2015

Tlalpan, lugar de Tierra Firme, cuenta con una historia amplia, en la que destacan las Fiestas de San Agustín de las Cuevas, nombre que el 28 de agosto de 1645, fue asignado a esta demarcación, debido a que ese día se celebra el santo del mismo nombre. Así mismo, las cuevas que la explosión del Xitle dejó en la zona, dieron apellidos a San Agustín. Estas cuevas que rodeaban a Tlalpan, estaban llenas de misterio y de anécdotas de los viajeros que se atrevían a cruzar por el Mal País, como le llamaban al Pedregal.

Iglesia de San Agustin de las Cuevas

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La feria que conmemoraba al Santo Patrono, llegó a ser una de las más famosas y concurridas, por sus bailes populares, fiestas de carnaval, palenques, juegos de azar, peleas de gallos, charreadas, serenatas con estudiantina, misas, ferias, venta de antojitos mexicanos, procesiones de los barrios del Centro de Tlalpan: Niño Jesús; San Fernando; El Calvario; San Marcos; La Conchita ; La fama, La Santísima ; La Joya ; San Pedrito y Peña Pobre, entre otros.

San-Agustín-b

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

En esta Fiesta, celebrada anualmente durante tres días, la abundancia de oro y plata era admirada por los extranjeros que visitaban México quienes se asombraban de la facilidad con que se perdían y ganaban fortunas inmensas, prestigio y hasta esposas. Antonio López de Santa Anna, entre otros muchos personajes históricos, la convirtió en su favorita porque pudo satisfacer su afición desmedida por el juego. De tal suerte que en 1845 el juego adquirió proporciones tan alarmantes que el Gobierno del Estado de México, al cual pertenecía Tlalpan prohibió este tipo de actividad, misma que se reinició en 1853.

Chinelos en los festejos de la fiesta patronal en el Barrio del Niño Jesús, barrio originario de Tlalpan.
Chinelos en los festejos de la fiesta patronal en el Barrio del Niño Jesús, barrio originario de Tlalpan.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

La fiesta se celebraba, además con grandes funciones de Iglesia con repiques, cohetes y chirimías. En la extensa plaza se instalaban fondas, neverías, hospedajes y tiendas por todas partes; carcamanes y ruletas, bisbis y bolitas de colores, juegos en todas sus multiplicadas combinaciones y trampas. El lugar se adornaba profusamente, banderas en las pulquerías y cantinas; tiras de heno de azotea a azotea, con anuncios de todas clases.

Parroquia Sn Agustín de las Cuevas. Portada atrial perspectiva Nte

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

Así pasaba la famosa temporada de Pascua en Tlalpan, la cual tuvo modificaciones diversas, hasta que en los últimos años se invitaron a participar en la celebración, a grupos artísticos de alto nivel. Desde entonces, las fiestas también se realizan en diversos pueblos, barrios y colonias de la Delegación, a fin de propiciar la integración, la participación y la identidad de los habitantes de la demarcación.

Fuente: http://www.gallospedragliofarm.com/lafiestapatronal.htm

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *