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El pueblo de Santo Tomás Ajusco, en la delegación de Tlalpan, es sede del “Gran Santuario Mexicano Jaguar Negro, Tigre Blanco” el cual está especializado en rescate y recepción de felinos silvestres como tigres, leones, jaguares y leopardos, además sus instalaciones rebasan los estándares internacionales para la protección de grandes ejemplares de dicha especie.

El objetivo del centro es el rescate de felinos nativos y exóticos de situaciones graves de maltrato animal, por lo que se les proporciona una mejor vida en instalaciones adecuadas y por un equipo de especialistas en este grupo de animales.

Guillermo Haro Bélchez, procurador federal de Protección al Ambiente (Profepa), informó que dichas instalaciones tienen registro*de la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semamat), con fecha de emisión 10 de abril de 2015 y alberga una población de 173 felinos silvestres, de los cuales 115 fueron rescatados de los circos mexicanos, y 26 entregados por la dependencia a su cargo.

Indicó que en esta clase de instalaciones, donde incluso se superan algunos estándares o normas internacionales para el cuidado y preservación de grandes felinos, son necesarias para brindar a esta especie condiciones más favorables y atención especializada, garantizando de esta manera su sobrevivencia.

El funcionario dio a conocer que la Profepa recuperó y salvó en lo que va del presente año a 420 grandes felinos víctimas de maltrato indigno y abandono, los cuales ha dado en depositaría a diversas unidades de manejo para la conservación de la vida silvestre de reconocido nivel de atención especializada.

En lo que se refiere a dicho santuario, el procurador refirió que por tal motivo se ha entregado en depositaría a un total de 26 felinos (16 tigres, nueve leonés y un tigrillo), ya que forman parte de un proyecto con una superficie de 37 hectáreas disponibles como áreas de cuarentena, recepción y estancia donde actualmente albergan ejemplares silvestres.

Durante el 2015 la Profepa ha realizado el aseguramiento precautorio de cinco mil 973 ejemplares de fauna silvestre de los cuales 420 se aseguraron por faltas sobre trato digno y respetuoso.

En esta ocasión, el procurador entregó al “Gran Santuario Mexicano Jaguar Negro, Tigre Blanco” una joven tigresa que fue asegurada a un particular, quien la mantenía en un carromato y con evidente signos de falta de trato digno y respetuoso.

Indicó que el motivo de haber entregado en depositaría a dicho ejemplar silvestre que era mantenido en un remolque semioxidado con dimensiones de apenas 2.7 metros cuadrados, es para proporcionarle las atenciones y cuidados que ayuden a su pronta rehabilitación y protección.

Finalmente, recordó que la Ley General de Vida Silvestre sanciona el poseer ejemplares de vida silvestre sin la documentación que ampare su legal procedencia y el realizar actos que contravengan las disposiciones de trato digno y respetuoso a la fauna silvestre, con decomiso del ejemplar y/o multa de 20 a 50 mil veces el salario mínimo vigente en el Distrito Federal. (Mil 402. a tres millones, 505 mil pesos). (Notimex)

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