Colapsan vialidades, se genera violencia y malestar social.

El tráfico en Tlalpan ha llegado a niveles alarmantes, es tan grave que atenta contra la salud, la economía, la productividad y la seguridad de quienes aquí vivimos. La mala planeación y el crecimiento desordenado de la delegación han provocado que la mayoría de sus avenidas y muchas de sus calles y callejones sean intransitables prácticamente a cualquier hora hábil, a eso hay que sumar que los fines de semana y los días feriados nuestras vialidades se saturan por los miles de autos y camiones que, al no contar con libramientos, deben atravesar la demarcación para salir de la ciudad.

Decisiones torpes e irresponsables han hecho de callejones históricos como Naranjatitla y San Marcos nudos viales donde recorrer medio kilómetro puede tomar más de media hora. Qué decir del barrio del Niño Jesús, del Centro de Tlalpan o de La Joya, dónde a raíz del Metrobus y por increíble que parezca, los peseros hicieron base bajo el puente que atraviesa Insurgentes y conecta Calzada de Tlalpan con la salida a la carretera a Cuernavaca, en un espacio de por si estrecho que ahora ellos bloquean completamente con total inconsciencia e impunidad, todos los días y a cualquier hora para subir pasaje. Por este motivo y en horas pico las colas llegan hasta Huipulco, sin que nadie haga nada.

Problemas similares ocurren en los cuatro puntos cardinales de Tlalpan para malestar de todos. El camino al Ajusco, la Carretera Federal, el Periférico, Insurgentes, San Fernando, Acoxpa, Miramontes, Las Bombas. Arenal, Huipulco y todos los pueblos de la demarcación sufren del mismo mal.

Pero lo más grave es que el tráfico cada vez genera más violencia entre automovilistas, transportistas, vecinos y autoridades. Los insultos, las peleas y las amenazas son cosa de todos los días en nuestras calles y avenidas, la situación día con día sube de tono, la policía no hace nada y la SETRAVI tampoco, la delegación está maniatada y el futuro será desolador si no hacemos algo ya mismo.

Tlalpan necesita más y mejores vialidades, Tlalpan necesita replantear su modelo de crecimiento y hacerlo responsablemente, y quienes aquí vivimos o transitamos tenemos el deber de colaborar, exhortar y apoyar a las autoridades locales y al GDF para que hagan mejor su trabajo. Si seguimos como vamos, si continuamos creciendo sin la debida planeación vial, el colapso será inminente y los costos sencillamente impagables.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *