Proceso / Beatriz Pereyra. P 74-76

La alberca “pública” que nadie usa

Hace un año, por órdenes del entonces subdirector de Calidad para el Deporte, Alejandro Cárdenas, la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte (Conade) erogó 16.5 millones de pesos para la construcción de una alberca semiolímpica en el Distrito Federal que, sin embargo, permanece cerrada y nunca ha sido utilizada por ningún atleta.

La alberca, que tiene cinco carriles de 25 metros de largo, fue construida en Villas Tlalpan por Constructora Milos, S.A. de C.V., que la entregó apenas hace un par de meses, a pesar de que el contrato, firmado en diciembre de 2011, indica que estaría lista en junio de 2012.

Aunque no ha sido inaugurada ni estrenada, el costo mensual por su mantenimiento asciende a 57 mil 737.84 pesos, es decir que en el presente año la Conade tendrá que gastar 692 mil 854.08 pesos en esa infraestructura deportiva.

Por medio de una solicitud de acceso a la información (número 1113100007013), la Conade reveló que la alberca fue construida en beneficio de “1200 atletas en forma continua”.

La justificación que Cárdenas utilizó para autorizar el ejercicio de dichos recursos es que la Conade debe “brindar a la población el acceso masivo a la práctica sistemática de actividades físicas, recreativas, deportivas”, argumento que resulta falaz si se considera que no será la población en general la que tendrá “acceso masivo” a la alberca semiolímpica, pues sólo podrán utilizarla atletas de alto rendimiento. Al menos en teoría…

En marzo último, integrantes de la selección de canotaje que solicitaron permiso para acceder a la instalación a fin de cumplir con su programa de entrenamiento, no pudieron usarla. La Subdirección General de la Conade informó a la Subdirección de Calidad para el Deporte que no se había concluido el trámite de entrega-recepción de la obra, por lo cual la alberca debía permanecer cerrada.

En respuesta a la ya referida solicitud de acceso a la información, el pasado 4 de abril la Conade proporcionó una copia del acta de entrega-recepción, que aparece fechada el 8 de octubre de 2012, cuando supuestamente Constructora Milos, S.A. de C.V., y la dependencia finiquitaron el contrato. Diez meses después, la alberca sigue sin usarse.

La entrega-recepción se llevó a cabo hace apenas dos meses, revela el subdirector de Calidad para el Deporte, Othón Díaz, y añade: “Tenemos la idea de firmar un convenio con una empresa privada que pueda usufructuar esa alberca para que a la Conade no le cueste el mantenimiento.

Se trata de que se use la instalación, pero que también cuando la necesiten nuestros seleccionados nacionales nos la puedan prestar”.

Según el funcionario, el hecho de haber construido una alberca para curso corto (25 metros) no fue la mejor decisión porque no es precisamente la que necesitan los deportistas mexicanos.

El 19 de diciembre de 2011, la Conade y Constructora Milos, S.A. de C.V., firmaron el contrato de obra pública OP-0711 “sobre la condición de pago a precio alzado” para los trabajos denominados “Proyecto integral para la construcción de una alberca en el complejo de Villas Tlalpan”.

En el documento que la Conade entregó a partir de la solicitud de acceso a la información se asienta que ese día arrancarían los trabajos, los cuales deberían quedar concluidos el 30 de junio de 2012, es decir, en un plazo de 195 días naturales. En la copia del acta de entrega-recepción proporcionada por la Conade puede leerse que para el primer ejercido presupuestal (2011) la dependencia erogaría 5 millones 888 mil 942 pesos. De este monto, le entregó a la constructora un anticipo de 30% más IVA, es decir 1 millón 766 mil 682 pesos.

Pero como la Conade se demoró 38 días en entregar el anticipo, las obras se retrasaron y no pudieron iniciarse sino hasta el 26 de enero de 2012. Por ese motivo, la fecha de terminación se recorrió hasta el 7 de agosto. De acuerdo con el acta de entrega-recepción, el 6 de julio de 2012 se celebró el Convenio No. CM-OP-07-11 para modificar la fecha de inicio de la obra.

La Conade no entregó copia de ese convenio, pero informó “que los trabajos no presentaron atraso”.

Para el segundo ejercicio presupuestal (2012) se estableció que la Conade entregaría 10 millones 607 mil 954 pesos a la Constructora Milos, pero “haciendo mención que dicho pago quedaría sujeto a la disponibilidad presupuestal que en su caso se aprobará en el decreto de presupuesto de egresos de la Federación para el ejercicio fiscal 2012, por lo que en caso de no ser aprobado este presupuesto la Conade no estaría obligada a pagarle al contratista la Cantidad establecida para el ejercicio presupuestal 2012, y este último no estaría obligado a realizar la obra comprendida para dicho ejercido presupuestal, de conformidad con el programa de ejecución general de los trabajos pactados y los términos de referencia establecidos”.

El 7 de agosto la empresa pidió a la Dirección de Servicios de la Conade que se llevara a cabo la entrega-recepción de la obra, lo cual no se concretó porque se encontraron “varios detalles” que el contratista tuvo que corregir. Lo mismo ocurrió en dos ocasiones más, el 10 y el 28 de septiembre.

En la documentación entregada por la Conade tampoco se especifica cuáles fueron esos “detalles”.

El 8 de octubre de 2012 el organismo le “recibió” la obra concluida a la constructora. En el acta de entrega-recepción quedó asentado que “los trabajos referentes a la instalación del sistema de deshumidificación son objeto de otro contrato, de acuerdo con la respuesta dada por la Secretaría de la Función Pública a la consulta planteada por la Conade, por lo que será objeto de una revisión y entrega independiente”.

Aunque en la misma acta se indica que la Conade se tardó 38 días en entregar el anticipo a la empresa, esta información se contradice con la factura que Constructora Milos emitió el 31 de diciembre de 2012, A las 13:39:55 horas de ese día la dependencia realizó una transferencia bancaria por 5 millones 888 mil 889.25 pesos a la cuenta de Bancomer de la compañía. La transacción se realizó 12 y no 38 días después de la firma del contrato.

Constructora Milos, S.A. de C.V., también fue la responsable de construir la nueva pista de atletismo del Centro Deportivo Olímpico Mexicano (CDOM), obra que le fue asignada para ser ejecutada en 2012.

Por decisión de Alejandro Cárdenas, la Subdirección de Calidad para el Deporte entregó más de 14 millones de pesos al Comité Olímpico Mexicano (COM) con ese propósito. Sin embargo, según la Conade, no se cuenta con documentos que detallen la realización de esa obra.

“Se informa que se efectuó una revisión minuciosa en los archivos de esta Subdirección General de los últimos cinco ejercicios fiscales (2008-2012); derivado de esta revisión se observa que el COM no utilizó el apoyo otorgado para la construcción y/o remodelación de la pista de atletismo, por lo que no se encontró registro de la información solicitada” (Proceso 1911).

El COM comprobó los 66 millones 591 mil 700 pesos que la Conade le entregó como presupuesto para 2012, pero en ninguno de los rubros aparece la pista de atletismo, que sí fue construida.

 

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  1. corrupción como siempre no cabe duda que todo lo referente a OBRA PUBLICA llámese como se llame la dependencia es la cueva de Ali Baba y sus 40 ladrones…que pena….

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