Reporte Indigo / Icela Lagunas. P 12-16 Primera

La jugada de Ebrard

En medio de la crisis que viven Miguel Ángel Mancera y el PRD, el exjefe de gobierno reaparece y crea “Vanguardia Progresista”. Una agrupación que pavimenta el camino para fundar una nueva corriente política.

El exjefe de Gobierno de la Ciudad de México, viene con un decálogo progresista bajo el brazo con el que pretende posicionarse en la escena nacional e internacional.

Ebrard, se autoproclama progresista que de acuerdo a la definición de los manuales que revisa es libertario “por lo que se aleja de las posturas autoritarias, tanto de derecha como de izquierda”.

En la colonia Nativitas de la delegación Benito Juárez, el movimiento inusual de carros y de políticos que llegan en vehículos blindados -algunos con escoltas- despertó la curiosidad de los vecinos de la calle de Don Juan, esquina con avenida Tlalpan. Ahí se ubica el nuevo templo de los políticos “progresistas” que reconocen como su líder al ex jefe de Gobierno.

Desde esas instalaciones que operan desde poco más de dos meses, Ebrard y sus seguidores discuten y planean las estrategias que darán a conocer públicamente de su movimiento “Vanguardia Progresista”.

Atrás quedó la casona de Alfonso Reyes, en la colonia Condesa, donde despachaba sus asuntos desde que dejó la jefatura del DF y que públicamente era conocida como su oficina alterna. El inmueble que ahora ocupa es un edificio de cinco pisos, cuya entrada principal es por la calle de Don Juan.

Una o dos veces a la semana los llamados “progresistas” son convocados a reuniones privadas para discutir la plataforma idealista del movimiento progresista que será presentada en breve y que marcará el regreso político de Ebrard Casaubón. Esto a seis meses de haber concluido su administración.

Durante ese medio año de relativa ausencia, el exmandatario local es señalado como el responsable haber heredado a Miguel Ángel Mancera Espinosa un gobierno endeudado, fundamentalmente por los sobrecostos registrados en la construcción de la Línea 12 del Metro, ampliamente documentados.

Ante tal escenario a Ebrard Casaubón le urge abrir brecha entre la postura radical de Andrés Manuel López Obrador, a quien cedió la candidatura de la izquierda para la presidencia de México en las pasadas elecciones de 2012.

También parece tomar distancia del desangelado gobierno de Miguel Ángel Mancera, quien se deja ver cada vez más cerca y afín de Enrique Peña Nieto.

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