LA MANDA

De: Henry Bordeux

Retomamos un texto publicado hace alrededor de 20 años en la revista Realidades, No. 320

México esta plagado de buenos deseos, materiales y espirituales; algunos nacidos por la necesidad, otros, por una espiritualidad con el afán, deseo o fe, de ganar indulgencias, buena voluntad o algun favor del santo favorito.

 

Ignoramos cual de ésta razones impulsaron a Don Luis Rodríguez, para prometer la entrega anual, el 28 de agosto, a San Agustin en la Parroquia de Tlalpan, D.F., de un gran adorno de flores. Pero el caso y la responsabilidad de la “manda”, era de que el tenía que pedir limosna para juntar el dinero y al nombre del Barrio del Niño Jesú, hacer entrega de ese adorno floral.

 

Nuestro pueblo tan religioso y espiritual, de inmediato se unió a la causa, para colaborar con Don Luis y realizar el cumplimiento del tal promesa. Al principio como es lógico, no todos los vecinos colaboraaron, pero en cuanto vieron la cantidad de personas que lo acompañaron a la entrega de la “Promesa Floral” el día 28 de agosto, fiesta titular del Santo, los más reacios se unieron y coperaron.

 

Al fallecer Don Luis, su hijo Fidel Rodríguez, se hizo cargo de tal promesa y junto con Don Julio Bobadilla se dieron a la tarea de recolectar las limosnas de los vecinos del Barrio del Niñp Jesús, para cumplir fielmente con la promesa echa por Don Luis Rodríguez Fuentes y ahora que también Don Fidel Rodríguez a fallecido, toca a sus hijos continuar en unión de Don Julio Bobadilla Ramírez, el cumplimiento de la manda. Es notorio que la danza de Tlalpan Teteonantzitepec, durante décadas acompañó a los vecinos del Barrio del Niño Jesús, a la entrega de la ofrenda floral sus cantos y sus danzas durante el trayecto fueron impactantes para los demás vecinos de otros barrios, pues no tienen la tradición de ofrecer alguna cosa al Santo.

 

Lo interesante de esto es que la familia Rodríguez ofrece a sus asistentes una regia comida a base del tradicional mole de guajolote. La convivencia en la casa es extraordinaria, pues las familias de los organizadores atienden a todos los invitados de tal manera que nadie quisiera que se terminara la reunión.

 

Don Julio Bobadilla a pesar de sus 84 años aún tiene fuerzas para realizar ésta manda y cumplir con sus compromisos en el Barrio del Niño Jesús. Es indudable que la responsabilidad para cumplirla, requiere de una formación, una educación que antiguamente los padres de familia exigían a sus hijos desde temprana edad.

 

Tlalpan, con su feria, sus juegos y tradiciones, en el ambiente provinciano y sus casas de profunda historia romántica y revolucionaria son un atractivo muy fuerte para el mexicano que es afecto a sentir esa sensación de bienestar.

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