El Respetable DF / Staff

La mano negra de los partidos en la elección vecinal

¿Qué tan dañina es la injerencia de los políticos profesionales?

En septiembre se realizará en la Ciudad de México la elección de Comités Ciudadanos y Consejos de los Pueblos 2013, así como la Consulta Ciudadana para el Presupuesto Participativo 2014. La crítica a la demagogia de estas formas de participación política no se ha hecho esperar.

El discurso del PRD y del Instituto Electoral del Distrito Federal (IEDF) ha estado lleno de demagogia, pues señalan que la elección de Comités Ciudadanos (de ciudadanos votados por ciudadanos) permite tanto al gobierno central de la Ciudad de México, como a los jefes delegacionales del Distrito Federal, tener vínculos más estrechos con la ciudadanía y fomentar la organización entre vecinos, limpiando así el muy sucio vocablo de “política”. Los Comités Ciudadanos demuestran que la política no es exclusiva de los partidos políticos, dicen ellos.

Los críticos tachan a estos mecanismos de participación como formas de cooptación y clientelismo por parte de funcionarios de todo nivel del gobierno de la ciudad y de los partidos políticos. Señalan que es ingenuo pensar que estos procesos están libres de toda injerencia partidista. En más de una ocasión se han escuchado especulaciones que señalan que ciertos grupos de vecinos son apoyados por algún funcionario o partido. Basta escuchar las acusaciones realizadas por el Grupo parlamentario del PAN en la ALDF.

Las imputaciones de los panistas no carecen de sentido. Sin lugar a dudas la política debe analizarse sin ingenuidad, pero la política no es de santos contra demonios, ni de buenos contra malos, es de ideologías, es de intereses. Violar la ley siempre será una conducta negativa, pero la participación de los partidos en este tipo de procesos electorales tiene un efecto positivo; ahí donde un comité es apoyado por un funcionario delegacional o donde un partido político apoya a algunos ciudadanos a elaborar una propuesta de presupuesto participativo, tanto el funcionario como el partido político esperan incrementar su capital político. No obstante también están activando la participación ciudadana y si en un momento inicial esos ciudadanos defendieron los intereses de la Delegación o de un partido político, es muy probable que a la postre terminen trabajando por resolver algunos problemas de su localidad.

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