La Crónica de Hoy / Marielena Hoyo. P 8

Animalidades / Marrulleros madruguetes

Ápale con el inicio de semana!… El domingo nos enteramos de vil sopetón, que nacionalmente por las croquetas para los perros y gatos, y supongo que también por el alimento húmedo -de por si productos carísimos aún de mediana calidad- tendremos que pagar el IVA del 16%, como si alimentar adecuadamente a un animal de compañía fuera cuestión de lujo. Lo peor es que la pretendida imposición se da justo cuando apenas se estaba logrando que la gente diera de comer apropiadamente a sus animales. Ojalá que en la CÁMARA DE DIPUTADOS detengan esta delicada determinación, pues de lo contrario cientos de personas nos veremos afectadas… especialmente las que hemos adoptando animales abandonados, y muchas otras que seguramente al no poder dar de comer bien a sus queridos bichos, los pondrán de patitas en la calle cuando los problemas por desnutrición asomen. El TEMA ya se mueve duro en redes sociales.

Y como si lo anterior no hubiera sido suficiente, para el lunes 4, vía la Gaceta Oficial del Distrito Federal, fuimos enterados de que valiéndole un comino lo dictaminado por la Ley de Salud capitalina, la Secretaría respectiva publicó, sin la revisión y consulta obligadas, al menos entre la parte ciudadana y organizaciones que le habíamos entrado seria y formalmente al asunto, los Lineamientos para la operación sanitaria de los Centros de Atención Canina (CAC) o antirrábicos, así como también los de las Clínicas Veterinarias Delegacionales (CVD), a las que INACEPTABLEMENTE manejó como si se tratara de la misma función. Los pongo en antecedentes…

El día 8 de agosto del año 2011, igualmente en la Gaceta Oficial, se publicaron a manera de Decreto unas reformas y diversas disposiciones a la legislación referida y que leídas como estaban, en algunos rubros marcaban un cambio histórico dentro del manejo público que hasta entonces se había llevado a cabo con los perros y gatos en el territorio. Entre otros asuntos, se seleccionó como único método para la matanza de los animales la sobredosis de barbitúricos, previa sedación profunda, y de la misma forma se determinó la suspensión de las capturas masivas indiscriminadas y la transformación, o sea, la desaparición de los Centros de Control Animal o antirrábicos delegacionales, para en su lugar y con infraestructura adecuada, quedar instaladas clínicas veterinarias de alcance popular, a través de las cuales no solamente se desarrollaran programas de medicina preventiva y atención medico veterinaria, incluso de emergencia para las dos especies de animales de compañía más socorridos, sino para que también se promovieran la posesión responsable, la adopción y el bienestar de esos amados bichos, término científico el último, que a diferencia importante de lo definido por el Sector Salud, refiere el estado en que el animal tiene satisfechas sus necesidades fisiológicas básicas, de salud y de comportamiento, frente a cambios en su ambiente, y no un ” conjunto de actividades encaminadas a evitarles dolor, maltrato y sufrimiento…” ¿Encuentran los lectores la diferencia mayúscula?

Por otra parte, el ordenamiento especificaba que su vigencia comenzaría al día siguiente de su publicación, esto es, el 9 de agosto del 2011, fecha a partir de la cual las demarcaciones territoriales dispondrían de dos años como máximo para instrumentar las acciones para la transición, lo que hasta la techa no ha sucedido más que en la referencia de nombre, porque siguen trabajando mayormente, aún con recursos extremadamente limitados o incluso sin ellos, como antirrábicos.

Una pena por Tlalpan, cuya titular Maricela Contreras, fue en sus tiempos de asambleísta la exitosa promotora de estas reformas con las que no ha cumplido íntegramente y de conformidad al espíritu de las mismas, pero…

Siguiendo con la falla de la Secretaría de Salud, ésta tenía marcada la obligación de emitir unos Lineamientos para regular la operación, exclusivamente sanitaria, de ambas entidades, para lo cual disponía de 120 días hábiles, por lo que si Pitágoras no engaña, hace buen tiempo que venían incumpliendo el mandato, que para más, ordenaba que PREVIO A SU PUBLICACIÓN, insisto, los textos debían ser revisados y consultados tanto con la Secretaría de Medio Ambiente como con las Delegaciones, el inexistente “Consejo Consultivo Ciudadano del Distrito Federal para el Bienestar y Atención de los Animales”, instituciones académicas y PERSONAS INTERESADAS EN LA MATERIA, oséase, con cualquier ciudadano, pero…

Eso lo pasó por alto la Secretaría de Salud, y sin la menor decencia ni respeto a la ciudadanía interesada, ILEGALMENTE pasó a publicar los documentos que por lo mismo resultaron harto cuestionables, tanto en su forma como en su fondo e incluso hasta por sus incongruencias, faltas de ortografía y determinaciones fuera de competencia, pero eso sí, con plazos para su cumplimiento que verdaderamente no tienen vergüenza. A mi personal cuestionamiento por ese indecente proceder, obtuve como respuesta por parte del médico José Jesús Trujillo, encargado de lo que dieron por llamar Agencia Sanitaria, y que aunque siempre rebasado e incumplido (a las pruebas me remito) fue responsabilizado también para la construcción del consenso para las disposiciones, fue que como nunca se llegaría a ello… al consenso… mejor los habían publicado, agrego yo, a su parecer.

Lo más grave del asunto es que no extrañándome lo determinado para los antirrábicos administrados por los Servicios de Salud Pública de la Secretaría de Salud, dada la normatividad específica vigente, me sorprende, sí, en cambio, que estando determinada por Ley la gratuidad para las esterilizaciones, cirugías de primer orden para comenzar a solucionar éticamente el problema de la sobrepoblación de canes y mininos, en el DÉCIMO PRIMERO de los Lineamientos para los CAC venga que debe cubrirse por adelantado una cuota para lo correspondiente. Es por ello que le pregunté al servidor público líneas arriba referido, si acaso se había tomado la molestia de leer los textos antes de su publicación.

Otra situación completamente INADMISIBLE es que hayan dado el mismo trato de antirrábico a las Clínicas Veterinarias Delegacionales, cuyo objeto es otro… el de “proporcionar servicios para atención de emergencias a perros y gatos, así como la aplicación de un cuadro básico de medicina preventiva, incluyendo esterilización para esas especies domésticas, acciones que, de acuerdo a su competencia y capacidad, podrán extender directamente o por medio de convenios que permitan proporcionar a los animales servicios de especialización’”. Otra controversia la derivo hacia la definición de “animal abandonado , dado que la descripción cita a todo “perro o gato sin dueño o propietario y sin placa de identificación que vive en la vía pública, que puede representar un riesgo para la salud pública”, preguntándome por tanto en qué legislación está obligado actualmente lo de la placa de identificación, y cuál será el criterio para determinar que el animal “vive” en la vía pública, específicamente en el caso de los gatos, y cuál para estipular si alguno de esos animales representa un riesgo, cuando para ello está descrito el “animal sospechoso”, como aquel que presenta comportamiento y signología exclusivamente propios de portar el virus rábico. En fin, hay mucha perla en ambos textos sobre los que iré trabajando puntualmente, esperando que mientras, el sector de la protección animal nos unamos para el reclamo correspondiente y la denuncia que toca interponer ante la autoridad competente, dada la ILEGALIDAD con la que procedió la Secretaría de Salud. De pena ajena el viaje del Secretario Armando Ahued ante el cambio de Jefe…

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