La Razón / Canela Fina / Rubén Cortés

Uno de los acorazados de bolsillo de AMLO en la nueva Legislatura del DF, el diputado electo Alfonso Suárez del Real, está organizando a los vecinos de la zona en contra del proyecto e instaló un “módulo de información” en el Parque México, de la colonia Condesa.

¿A qué se opone?

A un parque lineal en un segundo piso. La vialidad seguiría igual: dos cuerpos de carriles por sentido. Al centro correrían otros dos en direcciones opuestas y, en las laterales, un carril.

A un sistema de transporte confinado por los carriles centrales que conectaría al parque lineal elevado a través de escaleras y rampas.

A un estacionamiento subterráneo de 36 mil 700 metros cuadrados.

A que la avenida Chapultepec tenga banquetas anchas y los peatones mayores espacios, además de tiendas, cafés, terrazas y kioscos.

A una ciclopista y un estacionamiento para bicicletas, rampas para discapacitados y de acceso a la línea 1 del Metro.

A que los espacios se conecten de forma segura con calles y edificios mediante pasos de cebra, túneles, escaleras normales y eléctricas, rampas y elevadores.

A zonas con juegos infantiles, aparatos de ejercicio al aire libre, espacios de ocio para adultos mayores, huertos urbanos y áreas verdes.

A bibliotecas, anfiteatro, áreas para representaciones artísticas y salas para reuniones sociales.

A bancas, depósitos de basura, áreas techadas contra lluvia y sol, y a kioscos de información e iluminación fotosensible.

Un estudio de opinión pública realizado por el GDF en la zona, preguntó a los vecinos ¿qué tipo de espacio es el que visita con más frecuencia en su colonia? El resultado fue el siguiente:

Plazas comerciales, 29 por ciento, negocios pequeños (27), gimnasios o espacios deportivos (9), espacios culturales (8), escuelas (6), parques (5), supermercados o mercados (4), centros nocturnos o bares (2).

O sea, casi todo lo que incluiría el Corredor Chapultepec, y que fue éxito en el Corredor Madero, ya la vía más transitada del país (un cuarto de millón de paseantes diarios) y donde las rentas de locales se cuadruplicaron y la actividad comercial creció 30 por ciento.

Es, además, un negociazo para los capitalinos: la iniciativa privada pondrá los mil millones que cuesta la obra, el GDF 387 millones del mantenimiento y ellos verán la derruida avenida Chapultepec convertida en un corredor turístico, de movilidad peatonal, ciclista y vial.

Ah, pero Morena se opone.

Porque su dueño está contra toda prosperidad.

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