Foto: Planeta Tlalpan

La Crónica de Hoy / David Gutiérrez Fuentes

Ciudad de México a 4 de diciembre de 2014

 

Cada que un tlalpense imagina que con el relevo de un delegado la demarcación mejorará, no hace sino mostrar la extrema ingenuidad que padece. Y para ser autocrítico permítame incluirme en ese grupo de mexicanos que no aprende la lección.

 

Hace apenas dos años escribí: “Maricela Contreras presume tener mucha pila, y una capacidad de trabajo que le exigirá a sus allegados. Ojalá así sea. Quiero concederle el beneficio de la duda, por lo menos tiene más tablas y un poco más de carisma que el delegado corrupto que se fue”. Con lo de carisma confieso que cometí una terrible equivocación, por lo demás resultó igual o peor que Higinio Chávez. Es quizá menos corrupta, pero no tiene arraigo en los pueblos y eso le ha permitido a Higinio Chávez, una vez que los de IDN lo dejaron sin rebanada de pastel, tejer una red de complicidad con otro nefasto personaje que creció gracias a Higinio y que hoy es uno de los más peligrosos políticos para el capitalino y para Tlalpan en particular, pues se encaprichó en ser delegado: Carlos Hernández Mirón, promotor de las normas 30 y 31 y cabildero de los más irracionales proyectos de desarrollismo y gentrificación que ha padecido la ciudad.

 

Desde que el PRD gobierna esta delegación, el territorio se ha deteriorado en todos los órdenes: movilidad, violaciones sistemáticas al uso de suelo y seguridad.

 

Todo eso, por supuesto, en medio de una crisis de corrupción que distintos jefes de gobierno como Rosario Robles, AMLO, Ebrard y desde luego Mancera, hicieron o hacen como que no ven, aunque luego emerjan en las redes las fotos comprometedoras como sucedió en Guerrero. Otro dato es que Tlalpan es la delegación que tiene los primeros lugares en corrupción.

 

En los dos años que lleva al frente de gobierno, Maricela Contreras parece la directora de una escuela primaria y no la política de un espacio complejo, en el que confluyen muchos intereses y con una población cercana a los 700,000 habitantes según datos del INEGI.

 

Para la delegada todo son tardes dominicales en el centro de Tlalpan y una que otra campañita políticamente correcta para la foto como sus brigadas de esterilización gratuita para mascotas o su tradicional reparto de cobijas en el Ajusco, pero cuando secuestraron a los atletas en esa zona, apenas unos días después del conflicto en Iguala desatado por la narcopareja perredista que dio la orden de “levantar” a los 43 estudiantes normalistas, nuestra delegada recurrió a la técnica del avestruz.

 

Según datos de los colegas Gerardo Jiménez (Excélsior) y de Bibliana Blaso (La Razón), el Ajusco ya se transformó en un asunto de seguridad nacional. De ser un lugar de esparcimiento para los capitalinos y una zona protegida, se convirtió en tierra de paso de narcos, cementerio de víctimas, área de tala clandestina y refugio de bandas de secuestradores locales. Además de ser la sede de una de las actividades preferidas de esa nefasta corriente que la llevó al poder: invasión de tierras de bosques y recarga acuífera.

 

El otro candidato “natural” de las tribus, que “caballerosamente” le cedió su lugar a la actual delegada es Héctor Hugo Hernández que como le dijo claro a un medio local hace dos años en una conversación de café: “La política es así, había que pagar género. Yo empecé en el puesto más pequeño de esta delegación y terminé en el más alto, sólo me falta ser jefe delegacional. Conozco las visceras de la delegación, conozco cómo se opera, sé cómo se puede[n] aplicar los recursos. Pero el clima político no me favorecía y por eso decidimos cerrar filas con la compañera Maricela Contreras”. Entonces escribí: No sé por qué leer esas palabras provenientes de un integrante de IDN me causa escalofrío. Nada ha cambiado. Todo ha empeorado.

 

El grave problema que tiene Mancera, y ese cantinflesco personaje que dirige al PRD y que lo llevará por fortuna a la ruina, es que con cualquiera de los dos candidatos correrían un grave riesgo de perder la delegación.

 

Le favorece a Héctor Hugo Hernández la difusión de unos audios que en su momento llegaron a Reforma y en los que se oye al señor Hernández Mirón y a Higinio Chávez negociar descaradamente jefaturas y direcciones para los líderes de sus acarreados en la Secretaría del GDF. Si los chuchos aprendieron la lección, después de esas grabaciones es claro que no deben postular a Hernández Mirón, más allá de que Mancera se tiene que preguntar cómo y de qué cloaca salieron las grabaciones y cuáles son los tratos que hace (quiero suponer que a sus espaldas) el secretario Serrano. Sería una burla para la ciudadanía que apareciera en la boleta el nombre de Carlos Hernández Mirón.

 

Pero los perredistas seguirían en un dilema: ¿Dejarán pasar a quien posa descaradamente en fotos con toda la mafia tlalpense que se ha encargado de llevar a la delegación a la ruina? A lo mejor hay acuerdo intertribal y deciden aplicar de nuevo la cuota de género a favor de Malú Micher, cercana a Ebrard y con nulo conocimiento de la crisis por la que atraviesa Tlalpan.

 

* * * Letras al pie Lamento mucho el fallecimiento de Vicente Leñero, nos quedan sus libros. Voy a extrañar sus agudas colaboraciones mensuales y el humor desprendido de “Lo que sea de cada quien”. Pésame a su familia.

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