Se considera como buena práctica cualquier actuación que contribuya a mejorar la convivencia y/o la calidad de vida de los habitantes de un lugar, de su entorno y que, de paso, sirva como modelo de conducta a seguir en el futuro. Esta positiva actuación puede beneficiar a la sociedad en cualquier ámbito: el educativo, el sindical, el medio ambiental, el económico-empresarial, el de servicios sociales, el vecinal, el juvenil, el cultural, el sanitario, el de cooperación y voluntariado, etc.

 

Resultados de la implantación de Buenas Prácticas

• Reducir el consumo energético de toda índole.
• Reducir el consumo de agua.
• Disminuir la generación de residuos y facilitar su reutilización.
• Minimizar el impacto ambiental negativo de las emisiones atmosféricas, los ruidos y los vertidos de aguas.
• Racionalizar el empleo de los recursos naturales.
• Mejorar la competitividad de la empresa.
• Mejorar la imagen de la empresa ante los clientes, los usuarios, los trabajadores y la Administración.
• Capacitar a la sociedad mediante una correcta formación e información, lo cual redundará a su vez en una buena integración de las medidas adoptadas para la mejora y el cuidado del medio ambiente.

Cuida el ambiente y tu bolsillo

Cinco consejos domésticos para mejorar nuestra relación con el medio, contaminar menos, preservar recursos naturales y ahorrar dinero.

1. Sustituye focos convencionales por ahorradores (hoy encontramos diseños y tipos de luz para todos los gustos); aunque estos últimos cuestan mucho más, el ahorro en consumo eléctrico se verá reflejado en tu recibo, de modo que rápidamente recuperarás tu inversión.

2. Si en casa aún no cuentas con sanitarios ahorradores, coloca un objeto que disminuya el volumen de agua en la caja del inodoro y evita así descargas innecesarias (no tienes que jalar la palanca cada vez que orinas, por ejemplo). Los ahorradores preferibles son los denominados de “doble propósito” o Dual Flush.

3. Evita el uso del automóvil en distancias menores a 1.5 km y procura compartirlo cada vez que puedas. Caminar y andar en bicicleta son la mejor opción para cuidar tu salud, además de que ahorras en combustibles, servicios, reparaciones y apoyas el medio ambiente.

4. Instala calentadores de paso o, mejor aún, de energía solar. Si no cuentas con éstos, coloca el termostato en una temperatura intermedia, suficiente para bañarse cómodamente. NO es necesario ni sustentable que el agua queme.

5. Instruye a todos en casa para que nadie desperdicie el agua. Regar por las mañanas o al caer el sol, utilizar una cubeta para lavar el carro y no enjabonar trastes ni lavarse los dientes con el grifo abierto, son algunos buenos ejemplos.

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