Renato Leduc

Poeta, escritor, periodista, diplomático, cronista taurino, revolucionario y luchador social, nació en el pueblo Tlalpan ciudad de México el 16 de noviembre de 1897. Su apellido francés lo hereda de su abuelo, un soldado francés que llego a México durante la intervención francesa, creció con una generación revolucionaria y al cobijo de los balazos y las trincheras, ya que milito en la muy brava “División del Norte” como telegrafista comandada por el general insurgente Francisco Villa. Estudio jurisprudencia en la facultad de derecho de la Universidad Nacional de México, vivió el cambio ideológico del país y de ahí nació el rechazo a lo establecido y la conciencia de la desigualdad social.

Los que tuvieron la oportunidad de tratarlo lo describen como un hombre fuera de serie, pensador, risueño, soñador, mal hablado pero de gran agudeza narrativa, critico feroz del sistema y de los políticos, pero a pesar de esto y por su claridad mental, improvisación e inteligencia era buscado por políticos, literarios, diplomáticos, artistas e intelectuales. Se cuenta que nació en la parte superior de la cantina Tlalpense “La Jalisciense” lugar donde se pueden encontrar varios de sus poemas y fotografías colgadas en los muros del lugar.

Comisionado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público, vivió en París por varios años durante la segunda guerra mundial Durante su estancia en la ciudad luz conoce a Leonora Carrington con quien se casaría en 1941 con la finalidad de liberarla de la persecución nazi por la relación de esta con Max Ernest (1891 – 1976) quien fue un artista alemán que se adhirió a la revolución dadaísta contra lo convencional y al surrealismo, se divorció de Leonora en 1943. Durante su estancia en Paris perfecciono su poesía, enviando sus poemas a México por carta para ser leídos en la radio por Álvaro Gálvez y Fuentes. A su regreso a México trabajo como periodista y editorialista, cultivo estrecha amistad con Agustín Lara, Octavio Paz y Maria Félix a quien le propuso matrimonio (otra versión dice que fue Maria Félix quien le pidió a Renato que se casara con ella y él le contesto, “Pero, María… ¿para qué chingaos quieres que me convierta en el señor Félix?).

Sus poemas son enseñadores, transparentes, directos, estéticos y con un suave destello romántico, uno de sus poemas más famosos “Tiempo” rompió paradigmas al ser musicalizado. Renato Leduc muere el 1 de octubre de 1986, en vida recibió el Premio Nacional de Periodismo y en 1982 el presidente José López Portillo develo su busto en un pequeño jardín de la colonia Toriello Guerra, pero como decía el maestro: “los monumentos y los bustos solo sirven para que los míen los perros y los caguen las palomas”, y realmente qué razón tenía, pues este busto yace descuidado y abandonado en tal jardín. Es triste reconocerlo, en la actualidad muy pocos recuerdan al gran poeta mexicano y si su nombre perdura es gracias a su poema musicalizado. La antigua calle de “Ferrocarril” que corre paralela a calzada de Tlalpan desde la antigua estación de tranvías hasta Huipulco adopto su nombre en reconocimiento a nuestro gran poeta “Renato Leduc”.

Fuente: “Renato Leduc”, Obra literaria, México, Fondo de Cultura Económica, 2000.

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