Diario de México / Vanessa Alemán / Jorge Martínez Palafox. P 4-5 Nacional

‘Se echan la bolita’

Las diferentes bancadas en la Asamblea Legislativa del DF (ALDF) delegan responsabilidades y se culpan unas a otras por su falta de acción en los casos acontecidos en las delegaciones Tlalpan y Coyoacán.

A unos días de que diputados locales del PAN declinaran la invitación de priistas para iniciar un proceso de remoción contra dos jefes delegacionales, especialistas aseguraron que la oposición en la ALDF tiene un interés por ganar reflectores, conseguir acuerdos y no en tomar cartas en el asunto.

A raíz del anuncio que hizo el coordinador de la bancada blanquiazul, Federico Döring, respecto de que por estrategia esperarían el actuar de la contraloría capitalina y la procuraduría local en contra del jefe delegacional de Coyoacán, Mauricio Toledo, los expertos coincidieron que concretar la remoción podría ser usada posteriormente contra el PAN por la mayoría perredista.

“Asuntos como el de Toledo son penales y allí es donde se deben resolver. Ponderar si se destituye o no a funcionarios, creo, es una derivada electorera: nadie piensa seriamente lograrlo, pero sirve para subirse a la tarima falsa de la defensoría ciudadana”, dijo María Villanueva, socióloga y economista por la UNAM.

Ajedrez político

El doctor Gustavo López Montiel, profesor de Ciencia Política en el Tecnológico de Monterrey, recordó que el predominio del Sol Azteca en la ciudad y en la Asamblea es innegable, lo que puede ser contraproducente en un futuro para la oposición.

“La situación se torna mucho más complicada si esos partidos por sí mismos logran una destitución, posteriormente el PRD puede hacerlo con cualquier funcionario de los otros partidos”, explicó el académico.

La apuesta del partido tricolor en la capital al solicitar la destitución de la delegada Maricela Contreras, titular de Tlalpan, es para ganar reflectores y conseguir rentabilidad política, explicaron los expertos.

Para Villanueva, Acción Nacional “monopolizó” el caso Toledo, por lo que el PRI perdió una ventana de oportunidad.

“El PRI tiene poco que perder en la capital, o lo que es lo mismo, mucho qué ganar. Este escenario entre delegados del DF es insólito y para el tricolor podría convertirse en un ancla política para ganar reflectores”.

López Montiel añadió que el PRI, frente a la pérdida de posiciones del PAN, ve más efectiva y redituable una acción de denuncia para sus intereses.

Enemigo de sí mismo

Para los expertos, el panorama de corrupción en el que se ven involucrados los jefes delegacionales de extracción perredista no pasa desapercibido para la ciudadanía, por lo que la unidad o la división al interior del partido determinará si los casos siguen impunes o se esclarecen por iniciativa del propio PRD.

“El PRD, en la capital, tiene como peor enemigo a sí mismo. No dudo que entre sus huestes haya quien estaría dispuesto a unirse a un posicionamiento contra Toledo. Sus propias divisiones podrían acentuar sus debilidades en la capital”, aseguró Villanueva.

El académico del ITESM, comentó que los acuerdos existen aún al interior del PRD, pues determinados funcionarios pertenecen a distintas tribus y la postura es de ‘no agresión’.

“Cuauhtémoc es del grupo de Bejarano, Iztapalapa pertenece a los Chuchos; mientras no sea trastocado ese equilibrio, habrá una aparente armonía, y a nadie en el PRD le conviene que eso cambie”, afirmó.

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