Reforma / Fray Bartolomé. P 10

Templo Mayor

** Contrario a la superstición popular, el viernes 13 podría convertirse hoy en el día de la buena suerte para Miguel Osorio Chong.

Hasta anoche todo indicaba que las gestiones del secretario de Gobernación -en su papel del Santo Niño de Bucareli- habrían obrado el milagro: que la CNTE aceptara retirarse del Zócalo.

De acuerdo con quienes pudieron asomarse a la mesa de negociaciones entre Osorio Chong y los maestros, aquello no fue ninguna perita en dulce.

De hecho, el traslado del plantón magisterial al Monumento a la Revolución se encontraba atorado por la postura -y las exigencias- de una de las facciones más radicales de la CNTE.

Cuentan que una de sus demandas era que se liberara a los maestros presos en Oaxaca… ¡acusados de secuestro!, un caso que a decir de muchos tiene como trasfondo la conexión con grupos guerrilleros.

Al final algo les habrá dicho el titular de Gobernación que los hizo recapacitar, al menos a la mayoría de los representantes de la CNTE, los cuales aceptaron liberar el Zócalo para El Grito y el Desfile de Independencia.

Hoy se sabrá si la minoría más acelerada de los maestros terminó aceptando la propuesta… o si pondrán al gobierno en un grito.

** Por cierto que una de las preocupaciones en torno al plantón de los maestros tiene que ver con cuestiones diplomáticas.

Resulta que la próxima semana llega Joe Biden, el vicepresidente norteamericano que viene encabezando una delegación de alto nivel.

En la comitiva figuran otros dos importantes miembros del equipo de Barack Obama: la titular de Comercio, Penny Pritzker; y el de Transporte, Anthony Foxx.

La cosa está en que si para el jueves 19 los maestros siguen el Zócalo, impidiendo el acceso a Palacio Nacional, ¿dónde recibirá Enrique Peña Nieto a tan distinguidos visitantes? Ni modo que se los lleve a un Starbuck’s.

** El que le sigue metiendo candela a la diplomacia es José Antonio Meade, quien ayer abrió una nueva etapa en las relaciones con Cuba.

Luego de los años tensos durante los gobiernos panistas, el canciller fue recibido en La Habana por el mismísimo Raúl Castro, quien no se limitó a hablar de temas protocolarios, sino que se extendió recordando sus andanzas en nuestro país.

La audiencia se alargó por más de ¡dos horas!, cosa que en términos diplomáticos es un éxito. Seguramente para los cubanos, tan acostumbrados a los eternos discursos comunistas, aquello fue una rápida visita de doctor.

** ¡Qué dulce es la vida de los políticos! O tal vez habría que decir… ¡qué azucarada!

Con eso de que la reforma financiera busca imponerle un impuesto especial a las bebidas azucaradas, de pronto aparecieron férreos defensores ciudadanos de los refrescos.

Uno de ellos es Bernardo Altamirano, quien encabeza un organismo llamado Central Ciudadano y Consumidor que, curiosamente, se preocupa más por quienes producen las mercancías que por quienes las compran.

Lo curioso es que el panista, muy cercano a la poderosa Patricia Flores, en el sexenio pasado era el procurador Federal del Consumidor. ¡Qué giro!

 

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