La Jornada / Laura Gómez Flores

22 de julio de 2015

 

Habitantes del pueblo de San Pedro Mártir, en la delegación Tlalpan, cerraron cinco horas la autopista México-Cuernavaca, en protesta por las afectaciones que ha generado la construcción del viaducto elevado de la Autopista Urbana Sur por el consorcio Cicsa, Carso, Infraestructura e Impulsora Tlaxcalteca, la cual no fue consultada y ha alterado la vida de la comunidad y dañado 11 viviendas.

 

El vecino Diego Antonio Contreras explicó que personal de esas empresas, así como de la delegación y de Caminos y Puentes Federales se comprometieron a sentarse a dialogar con la gente y realizar un recorrido por las viviendas afectadas, lo cual no sucedió.

 

Las 24 horas, señaló, tenemos vibraciones, porque las máquinas perforadoras no paran, como tampoco el ir y venir de los camiones de volteo con cascajo, que hasta en la madrugada se colocan en los dos carriles de ida a Cuernavaca, obligándonos a dejar nuestros carros por ahí y caminar.

 

Pese a las múltiples solicitudes realizadas desde el año pasado a las autoridades locales y federales para detener los trabajos en esta vialidad de cuota, nos han traído de un lado a otro sin darnos respuesta, por lo que decidimos bloquear la autopista.

 

Cientos de vehículos particulares y de carga, así como de transporte público, quedaron atrapados después de las 13 horas, mientras otros lograron salir por la carretera federal, entre claxonazos y gritos de molestia contra medio centenar de personas que impedían el paso hacia la caseta de la autopista.

 

Las autoridades nos llevaron a bloquear, porque nos engañaron. La reunión que nos prometiron no se realizó y tampoco la visita para corroborar los daños que presentan los inmuebles. Nuestra calidad de vida se ha alterado, porque no existe un minuto de tranquilidad desde hace más de un año, comentó.

 

Los manifestantes exigieron que se respete la norma ambiental sobre ruido; que se obligue al consorcio a no trabajar con maquinaria pesada de las 23 a las 5 horas no bloquear los accesos a San Pedro Mártir y al pueblo de Chimalcoyoc y colonias aledañas, y reparar los daños de las viviendas afectadas por grietas y vidrios rotos.

 

El viaducto elevado, que consta de 6.8 kilómetros de longitud, forma parte de la Autopista Urbana Sur, que es de peaje y busca reducir los conflictos viales, aunque ha generado ya grandes problemas a los vecinos de la zona, quienes fueron ignorados, pues únicamente se solicitó el aval de las autoridades federales y no de nosotros, cuando somos los verdaderos afectados, afirmó.

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