Marta Flores / Planeta Tlalpan 69, Julio 2014

 

Planeta Tlalpan considera muy importante que todos sus lectores conozcan cada vez más el vasto patrimonio cultural y natural con que cuenta la delegación de Tlalpan, ya sea para divulgarlo, platicarlo o visitarlo. Asimismo, también es necesario que reflexionen sobre la importancia de su conservación, cuidado y protección para las generaciones futuras y presentes y para que todos podamos sentir orgullo de vivir en Tlalpan.

Chinelos en los festejos de la fiesta patronal del 3 de Mayo en el Barrio del Niño Jesús, barrio originario de Tlalpan. Foto Adelfa Zorrilla

La delegación de Tlalpan es actualmente la más grande del Distrito Federal,  a lo largo de su territorio se puede apreciar su patrimonio natural con grandes reservas ecológicas, parques y jardines y su patrimonio cultural a través de su arquitectura religiosa, fiestas patronales, monumentos históricos, personajes, leyendas, historia entre otros aspectos.

Vista hacia el volcán Ajusco y el Xitle desde el Centro de Tlalpan. Foto: Adelfa Zorrilla

La palabra patrimonio proviene del latín “patrimonium”, que significa “bienes o hacienda que una persona ha heredado de sus ascendientes”. Para algunos autores que tratan el tema, el patrimonio representa una herencia invaluable que pasa de generación en generación como un elemento identitario de una comunidad, por lo que debe ser preservado para compartirlo con las diferentes generaciones.

Hablamos de patrimonio natural cuando decimos reservas de la biosfera, monumentos naturales, reservas y parques nacionales y santuarios de la naturaleza. En la parte sur de la delegación se extienden las sierras de Chichinautzin y del Ajusco, que conservan las principales áreas boscosas del Distrito Federal, así como 15 montañas que rebasan los tres mil metros de altura, incluidos los dos puntos más altos de la ciudad capital: el cerro de la Cruz del Marqués, con 3,930 metros, y el Pico del Águila, con 3,880 metros.

Portada para las fiestas patronales en la entrada al atrio de la parroquia del pueblo de Chimalcoyoc. Foto Adelfa Zorrilla

El patrimonio cultural es tangible e intangible. Tangible, lo que se puede tocar, como zonas arqueológicas o monumentos históricos; intangible, lo que no se puede tocar ni ver, como cuentos, leyendas, costumbres y tradiciones

Es importante mencionar, que a Tlalpan se le reconoce como una delegación, ha preservado mejor su patrimonio cultural, al tener más de 150 monumentos catalogados por el Instituto Nacional de Antropología e Historia.

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